Últimamente anda extendida la información de que la Trementina daña la flora bacteriana humana y veo que las personas están un poco despistadas. Así que voy a explicar más profundamente el tema para que no siga generando dudas.
Trementina
es un producto vegetal resultante de la destilación de la resina de pino que contiene
diversos monoterpenos (moléculas), entre ellos alfa-pineno, beta-pineno,
canfeno y limoneno.
Estas
moléculas (terpenos) forman parte del sistema natural de defensa del pino y
presentan -entre muchas otras propiedades- actividad antimicrobiana sobre
vegetales, animales y personas.
El
efecto de los terpenos depende de factores como la concentración, la dosis, la
frecuencia de uso y el microorganismo sobre el que actúan.
En
cantidades reducidas, algunos monoterpenos podrían limitar el crecimiento de microorganismos
perjudiciales sin producir una eliminación generalizada de la microbiota, como sí
sucede con algunos antibióticos de amplio espectro.
El
alfa y el beta-pineno han mostrado claramente propiedades
antimicrobianas y gastro protectoras en estudios experimentales. En modelos
animales, el alfa-pineno ha protegido la mucosa gástrica frente a lesiones
inducidas.
El
limoneno también presenta actividad frente a ciertos microorganismos y
efectos antiinflamatorios estudiados principalmente en modelos preclínicos. La
disminución de microorganismos perjudiciales y de la inflamación intestinal
podría crear, de manera indirecta, unas condiciones más favorables para que las
bacterias beneficiosas recuperasen su espacio.
Eso
es justo lo que estamos viendo directamente con personas desde 2015 que
comenzamos a trabajar trementina. Vemos cómo la flora bacteriana se va equilibrando
por sí misma al ir eliminando los microorganismos patógenos.
Por
otro lado, el canfeno ha sido investigado por sus posibles efectos
metabólicos. Algunos estudios realizados en animales han observado una
reducción del colesterol y los triglicéridos, aunque todavía no se ha
demostrado que este efecto se produzca mediante una modificación directa de la
microbiota intestinal.
NO
TODOS LOS TERPENOS DE TODAS LAS PLANTAS SON IGUALES
Algunos
terpenos fenólicos, como el carvacrol y el timol —presentes principalmente en
el orégano y el tomillo—, ejercen una acción antimicrobiana más intensa y, en
concentraciones elevadas, pueden afectar también a bacterias beneficiosas.
Las
personas que han usado el aceite de orégano y han cometido el error de tomarlo
puro o poco diluido, saben bien de lo que hablo. La irritación es importante.
Algo que no ocurre con la Trementina al usarla pura.
La
diferencia entre el alfa y el beta-pineno, limoneno, y el
carvacrol o el fenol, depende en gran medida de su estructura química. El
carvacrol y el timol pueden alterar con mayor eficacia las membranas
bacterianas y, por tanto, poseen una capacidad antimicrobiana más potente y
menos selectiva cuando se emplean en concentraciones elevadas. Eso podría afectar
a la flora bacteriana.
No significa que siempre perjudiquen a la microbiota. En dosis reducidas y
formulaciones controladas, el carvacrol y el timol disminuyen determinadas
bacterias patógenas y mantienen, o incluso favorecen, algunos grupos
beneficiosos. Sus efectos dependen de la dosis, la formulación, la duración del
uso y el estado previo de la microbiota.
También
es importante distinguir entre consumir tomillo u orégano como especias o
infusiones y utilizar sus aceites esenciales concentrados.
En
una especia, los terpenos se encuentran en cantidades relativamente pequeñas y
acompañados de fibra, polifenoles y otras sustancias vegetales. Un aceite
esencial, en cambio, concentra enormemente sus componentes activos. Por ello,
unas pocas gotas de aceite esencial no son equivalentes a condimentar una
comida con orégano o a tomar una infusión de tomillo.
Esta
diferencia de concentración modifica tanto sus posibles efectos terapéuticos
como el riesgo de irritación, toxicidad o alteración de la microbiota. Que una
planta se utilice habitualmente como alimento no significa que su aceite
esencial concentrado pueda ingerirse libremente. Sean precavidos.
La
Trementina de pino también es una sustancia muy concentrada. No debe consumirse
libremente por el hecho de ser un producto natural. Una cantidad elevada puede
producir irritación y efectos no deseados. Debe asegurarse primero de que el producto
en su composición y pureza es el adecuado.
Aquí
y en todos nuestros grupos tienen el Protocolo General de Trementina que nosotros
sugerimos después de años de estudio, experimentación y resultados.
EN CONCLUSIÓN
Estos datos
científicos nos muestran que los principales terpenos (moléculas) de la Trementina
de pino podrían ejercer una acción antimicrobiana moderada y favorecer
indirectamente un entorno intestinal más equilibrado.
Aquí les dejo un cuadro donde lo verán más claro.
Feliz día☀️
Victoria Sanz

